La siempre necesaria relectura de Mella

Que el movimiento libertario ibérico no anda sobrado de teóricos de renombre internacional es una afirmación común en los medios anarquistas, si bien es cierto que entre los anteriores podemos citar a autores –clásicos, eso sí– de peso (y solvencia demostrada) como Ricardo Mella. Hoy hablaremos de él.

En los últimos meses han aparecido dos libros sobre los que merece la pena detenerse aun de forma breve. Nos referimos a La ley del número, publicado por LaMalatesta hace apenas unas semanas, y La Nueva Utopía (Piedra Papel Libros, 2016). Ambos son textos cortos, publicados en innumerables ocasiones en formatos varios y difundidos suficientemente, aunque quizá por eso mismo no haya demasiados estudios que abunden en el valor de ambos ensayos. Sea como fuere, es agradecida la publicación independiente y en formato libro de estas obras, sin duda fundamentales para acercarse con garantías al quehacer teórico del anarquista vigués.

En el caso del primero, La ley del número, nos encontramos con una obra de divulgación pedagógica que, si bien es cierto que ayuda a reafirmarse a los refractarios al sistema electoral, constituye antes que nada un auténtico catálogo de argumentaciones contra la partitocracia redactado para votantes acríticos y sufragistas convencidos. En ese sentido, La ley del número sigue siendo en cierta forma, y todavía a día de hoy, un certero manual para todo propagandista de la abstención activa.

Por contra, La Nueva Utopía es un cuento moralizante y, precisamente por ello, en absoluto inocente, pues, tal y como escriben los editores en la contraportada, el libro en cuestión «nos sirve para profundizar en la cosmovisión anarquista de finales del siglo XIX, sin duda adelantada a su tiempo, pero también deudora de los lastres  -productivismo, hiperracionalismo, tecnolatría- de las ideologías nacidas al calor de la Ilustración». Un cuento, decimos, que valorando lo anterior nos invita a sumergirnos en una lectura crítica de las primeras formulaciones de la sociedad ácrata.

Buena oportunidad, por tanto, para acercarse por primera vez a la obra de una autor interesante por la profundidad y amplitud de su pensamiento político, pero también por el didactismo de su estilo, su viveza intelectual y su disparidad temática.

– Fuente: http://www.portaloaca.com/historia/historia-libertaria/12800-la-siempre-necesaria-relectura-de-mella.html

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Joaquín Fabrellas reseña “Cuaderno de veredas”, de José Pastor

Portada

Segundo trabajo de José Pastor. Tercera entrega de “Caja de formas”, de la audaz PiedraPapel.

Conocí a Jose hace algunos lustros, cuando yo comencé a colaborar con ediciones RaRo de Rakel Rodríguez y esa forma punki y kamikaze de hacer poesía y ediciones, sin importar los beneficios, mirando a la cara a los pasmados de la cosa poética y editorial, cuando ellos decían: no van a durar mucho, y ahí está todavía Rakel con innumerables títulos publicados en su Cabo de Gata.

Pero hay que irse un poco más atrás, a cuando  compartimos un fin de semana donde se mezcló lo más underground de la poesía jiennense-granadina y leímos poemas, relatos, y, más importante, acabamos con toda la cerveza de un pueblo hermosísimo, bello Cástaras donde Jose nos acogió en su seno alpujarreño, en su casa-pensión junto a Carlos, el biólogo que nos introdujo en un mundo de pájaros y especies desconocidos para nosotros en aquella juventud tardía. Nos hablaban de los lejos que quedaban las ciudades, de los infelices de sus habitantes, nosotros que vivíamos en esas ciudades y que habíamos descrito en algunos poemas titubeantes la libertad enclaustrada. Cuando nos tuvimos que marchar un denso manto de nieve nos lo impidió, lo pude ver desde la pequeña ventana de mi habitación que guillotinaba el cielo afuera con un brillo extraño, el de la nieve reflejada en el aire, entre el acero y el oxígeno pesado. Recuerdo el viaje de vuelta con el sabor de la zurrapa todavía en la boca hacia una humilde civilización y ese tabaco de viejo que nos robó a todos un poco la voz porque la poesía es una cosa de voces. Recuerdo de Cástaras el tajo enorme que dividía al pueblo en dos, un corte descomunal, que parece introducirse en la tierra y recordarnos que el acabamiento es eso, el hiato de la naturaleza con vistas a la Contraviesa y más allá el mar, decían,  pero no llegamos a verlo por la nieve. También recuerdo el viaje de vuelta junto al editor Juan Cruz y a Julia Cortés que colabora con el diseño de PiedraPapel actualmente.

Y es que Jose siempre ha tenido aspecto de cantautor y ahora me encuentro con este libro en donde reúne su penúltimo trabajo, con esa forma suya de proceder, dejándose arrastrar por la melodía interna del lenguaje, atento al impacto, con pocos acordes, como Los Ramones, con un  ritmo corto que marca el compás en un escenario donde hay demasiados músicos que a veces olvidan el concierto y solo escriben su nombre bien grande para mayor gloria de ellos mismos, me refiero a esos poetas estrella, encantados de conocerse y que hacen tan áspero este difícil mundo de egos sin mapas con autoestimas muy bajas y poesía de molde. Jose se sale de esos moldes porque nunca ha participado de camarillas:

DESEOS

deseo de ser farero
conocer el lenguaje de los faros
dar visibilidad a la invisibilidad
de la mirada de los náufragos

Poco más que añadir sobre el acierto de este pequeño poema que olvida lo retórico para implicarse en la vivencia y la meditación, porque de eso trata la buena poesía, de la vivencia expresada tras el tamiz del tiempo un pensamiento de forma bella; o como diría nuestro querido Agustín Delgado, la poesía de “vividura”, no la de la vivencia, la de la experiencia dura y expresarlo de forma directa, con esa forma que tenía Delgado, esa forma directa, fauve, como los pintores valientes ante el lienzo, sin dibujo, solo con pinceladas gruesas. Así procede José Pastor.

MANUAL DE ORNITOLOGÍA

Si quieres saber de pájaros
pegunta al espantapájaros

Que me recuerda a la mejor tradición del poeta Lapido en su etapa de 091, ese grupo de culto granadino que vertebró nuestra adolescencia y nos abocó a la práctica de la poesía en una generación que adolecía de la tecnología más inhumana de hoy día. Afortunadamente.

La poesía de Jose Pastor parece la letra de una canción que no ha sido compuesta, que está por componer, pero la poesía es música.

También me recuerda su poesía a la poesía de Aníbal Núñez, ese gran poeta desaparecido hace ya mucho y que Álvaro Valverde ha vuelto a reunir en una antología necesaria, ese criticismo a una sociedad decadente, con unos valores subvertidos como en el poema del salmantino “Confesiones de un agricultor ante la fotografía de su hija haciendo la primera Comunión”.

“Dar voz a lo que no se oye”

Lo que hemos dicho antes, la poesía es cuestión de voces, de música escondida, de vividura, del pie en el bombo, intentar desvelar lo que no tiene voz es difícil pero el poeta tiene esa difícil tarea encomendada en una sociedad sin textos, o con unos textos pautados por los economistas sin risa.

En buena hora Jose, Juan, todos salimos ganando.

Joaquín Fabrellas

Lo bello y lo difícil: http://lobelloylodificil.blogspot.com.es/2016/03/jose-pastor.html 

Acercamiento a Maréchal

SYLVAIN MARECHAL

Bajo mi punto de vista, encontrar referentes del movimiento libertario, explicitado como tal, anteriores a 1872 (fecha del Congreso de St. Imier) es harto aventurado, cuando no peligroso. No obstante, pesan mucho las consideraciones que, por ejemplo, a propósito del caso que nos ocupa, Sylvain Maréchal, hicieran en su día el mismo Kropotkin o Max Nettlau. Para el primero, el francés sería el único referente ácrata cuya acción política puede considerarse como tal durante el periodo de la Revolución francesa.

Sea como fuere, a Maréchal se le conoce, principalmente, por su trabajo en pro de una sociedad laica, alejada también de conceptos sacralizados, y por su férrea oposición a cualquier poder instituido e instituyente. En ese sentido, y como una consecuencia de lo anterior, es más que interesante -a la par que polémica- su idea (votada en el parlamento “revolucionario” francés) de formar una legión de tiranicidas capaz de poner en jaque a las distintas autocracias de la época.

Nos encontramos, pues, ante una figura polémica, raramente conocida en el contexto del anarquismo ibérico, que anticipa algunos debates sostenidos con especial crudeza en el seno del anarquismo durante buena parte de los siglos XIX y XX (especialmente, el de la utilidad/oportunidad del magnicidio). El libelo de Piedra Papel Libros, editado cuidadosamente pero al que no le hubiera sobrado una pequeña introducción al texto, toma como base un artículo de Erwan (militante de la Federación Anarquista Francesa) que ya fue publicado en su día por la cabecera Tierra y Libertad, y que, no cabe duda, puede servir de excelente acicate para conocer la vida y obra del revolucionario francés.

Salvador Ortiz

Fuente: http://www.portaloaca.com/opinion/11462-acercamiento-a-marechal.html

Reseña de “El espíritu corporativo”

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La editorial independiente Piedra Papel Libros publicaba en el año 2014 un magnífico ensayo del escritor anarcoindividualista francés Georges Palante bajo el título El espíritu corporativo. Este texto, editado en formato fanzine y traducido por Canek Sánchez Guevara, presenta un análisis y crítica sobre los orígenes de lo que hoy conocemos como corporativismo. El autor explora este concepto a través del estudio de la conciencia individual y colectiva, así como los diferentes comportamientos humanos en función de la pertenencia o no a un grupo.

Esta idea de la conciencia colectiva y su crítica desde “la mayoría nunca tiene la razón” es examinada en obras como Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen o los estudios sobre masa y élite de Ortega y Gasset en España invertebrada. Tiene también su reflejo en la pieza teatral de Unamuno La esfinge y conecta directamente con Historia de un alemán de Sebastian Haffner donde colectividad y camaradería se asocian al nacimiento y germen del nazismo.

La función original de la palabra corporativismo hace referencia a la existencia de una solidaridad entre miembros de un mismo grupo profesional como bien señala el autor. Sin embargo hoy en día este espíritu corporativo toma una acepción negativa tras el intento (por parte de la directiva de grandes corporaciones) de expandirse entre todos los trabajadores de una misma empresa y así mitigar los efectos negativos derivados de las pésimas condiciones contractuales y salariales de los pertenecientes al precariado en contraposición a las altas retribuciones de los componentes de la generación del baby boom que ocupan cargos en esas mismas empresas.

Estas teorías corporativistas y demás estupideces de motivación del empleado (misión-visión, enseñanza de valores de cultura empresarial) fueron ideadas en escuelas de negocios de todo el mundo pensadas para estimular e impulsar el ánimo de los trabajadores mientras la política de empresa se resumía en presionar los salarios a la baja y aplicar el despido libre.

El texto finaliza señalando los perjuicios derivados de la sumisión del individuo a la resignación moral del grupo,  todo un canto al individualismo y al libre pensamiento “donde reside el verdadero ideal moral“.

Fuente: http://www.nolensvolens.es/el-espiritu-corporativo/

Reseña de “No hay nada que huya”

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El poeta malagueño Sergio R. Franco ha elaborado una atinada reseña de No hay nada que huya, poemario de Joaquín Fabrellas que inauguró nuestra colección de poesía, Caja de Formas.

La reseña ha sido publicada en la revista Paraíso, pero puede leerse en el blog del autor, Lo bello y lo difícil.

Aquí tenéis el enlace:

http://lobelloylodificil.blogspot.com.es/2015/12/fabrellas-joaquin-2014-no-hay-nada-que.html