Nuestras autoras: Araceli Pulpillo

Fotografía de Víctor Cobaleda

Araceli Pulpillo (Rus, 1989). Psicóloga. Actualmente es coeditora de Piedra Papel Libros y coordinadora del fanzine feminista Labio Asesino.

Vonlenska. Una historia finita es su primer libro de poesía publicado. Una versión más escueta de esta misma obra resultó ganadora del XXI Certamen de Poesía “Facultad de Humanidades” otorgado por la Universidad de Jaén en 2017.

A día de hoy trabaja en distintos proyectos literarios de próxima aparición y ultima los detalles del tercer número de su fanzine.

Nuestros autores: Ángel Rodríguez

Fotografía de Víctor Cobaleda

Ángel Rodríguez (Jaén, 1982), autor de Pequeñas canciones para un circo mudo (Piedra Papel Libros, 2017), desempeña actualmente su labor de logopeda dentro del campo de la neurología.

Su obra ha sido incluida en las siguientes antologías: Poetas de Jaén (UJA, 2008), Puta poesía (Luces de Gálibo, 2010), Voces del extremo (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2011), 65 Salvocheas (Quorum, 2011), Negra flama: poesía antagonista en el estado español (CNT Jaén, 2013), Ventanas con lupa (Luneados, 2015), Homenaje a Diego Medina (Ayuntamiento de Málaga, 2016).  Sus poemas han aparecido en varias publicaciones de la editorial independiente Ediciones RaRo, en los números 24 y 25 de La hamaca de lona (2009) y en el Proyecto Genoma Poético (2014).

Su primer libro aparece en el año 2011, Poesía para perdedores (Monosabio), el se gundo vio la luz en 2014, Nombres escritos en la corteza de los árboles (La Isla de Siltolá). En 2015 publica La Gabia (Maolí).

Es colaborador del blog Nueva Gomorra, donde publica con asiduidad. También es organizador del ciclo poético La Caja de Lot junto a Juan Cruz, Sergio R. Franco y Yolanda Ortiz.

Nuestros autores: Alejandro Romero

Alejandro Romero, autor de Georges Palante: una sociología de autodefensa (Piedra Papel Libros. Jaén: 2018) enseña Teoría Sociológica Contemporánea y Análisis Electoral en la Universidad de Granada. Ha publicado el libro El humor en la sociología postmoderna (Editorial Fundamentos) y actualmente investiga sobre sociología del humor y teorías de la conspiración. Como guionista de comics, ganó el premio INJUVE con La canción de los gusanos (Norma Editorial) y ha colaborado en revistas como El Jueves, Míster K, Cthulhu, Dos Veces Breve o El Churro Ilustrado. También traduce libros técnicos de ilusionismo y ha revisado la edición actualizada de la Mnemotecnia teatral de Wenceslao Ciuró (Editorial Páginas). Georges Palante: una sociología de autodefensa es su primer manual de autoayuda. Si vende como es debido, promete publicar otro con su método exclusivo para extraer puntos negros con la energía del cosmos.

Piedra Papel Libros entrevista a José Pastor

Buenas tardes, José. Ha pasado un tiempo desde la publicación de Cuaderno de veredas, el libro de poemas que publicaste con Piedra Papel Libros. ¿En qué andas ahora? ¿Tienes algún nuevo libro en ciernes?

Mi principal ocupación actual, aunque suene poco poético, es buscar trabajo. Pero necesito escribir y leer para sentirme vivo. Estoy intentándolo con un poemario titulado Cuando los trenes paraban en todas las estaciones, un poemario lleno de recuerdos pero que también es un grito para animarme a seguir adelante, para que sigamos adelante. Y estoy leyendo libros (novelas, ensayos, poesías, cómics…) sobre el despoblamiento rural y la vida en los pueblos. Espero que salga algo de ello, algunos viajes y algún escrito.

Seguimos tus lecturas a través de tu blog, Libros y aguardientes, pero podrías decirles a nuestros lectores qué poetas han influenciado más en tu poesía.

No sé si me han influenciando en mi escritura, pero sí que hay una serie de libros y escritores que cuando los leí me marcaron, me abrieron nuevos caminos y me dieron ideas, formas de expresarme, un estilo, unas  historias, una forma de narrar y sobretodo ganas de seguir leyendo, viajando y escribiendo. He vendido mi biblioteca en numerosas ocasiones para poder pagar el alquiler o para comer, pero esos libros y escritores que me marcaron (tanto en la escritura como en la vida) han sobrevivido a las ventas, las mudanzas y las separaciones. Los Relatos de Jack London en una edición de Cátedra, las novelas negras del Club del Misterio de Bruguera, Bukowski, la antología Feroces que realizó Isla Correyero, Última salida a Brooklyn y Réquiem por un sueño de Hubert Selby Jr., los libros de poesía de Gloria Fuertes que publico Cátedra, Una cruzada en solitario y Negro sobre negro (en Júcar) de Chester Himes, la poesía y los libros de viajes de Julio Llamazares, la novelas y ensayos de George Orwell, El pan desnudo de Mohamed Chukri, Dream police de Dennis Cooper, Ciudad del hombre: Nueva York de Fonollosa, Otras voces, otros ámbitos de Truman Capote, Días y viajes de Paul Bowles, Horace Mc Coy, En el camino de Jack Kerouac (aunque lo empecé a releer hace unos meses y lo abandoné a mitad de camino), Atraviesa el fuego, con las letras de las canciones de Lou Reed, y los libros de poesía de Sam Shepard, de Karmelo C. Iribarren, de Roger Wolfe, de Lombardo Duro, y algunos de mis libros de viajes y mi guía de aves.

Sabemos de tu pasión por elaborar alineaciones futboleras de poetas y escritores. ¿Podrías hacernos una de tus narradores preferidos?

En mi equipo futbolero estarían la mayoría de los escritores que he dicho anteriormente, además añadiría a Lucia Berlin, Pedro Juan Gutiérrez, Leonardo Padura, Pedro César A. Verde, Rakel Rodríguez, Martín Caparrós, Iván Rojo, Juan Rulfo, Rodrigo García…

Tú has publicado en un buen número de fanzines y revistas de internet de literatura y poesía. Nos gustaría que nos hablaras de algunas de tus últimas colaboraciones.

Me hizo mucha ilusión aparecer en el primer número de La Tormenta. Mucha. Y también mis ultimas colaboraciones con la revista Narrativas, Odisea Cultural y Caja de Resistencia. También aparecer en la antología Sucia Resistencia de Ana Patricia Moya y en Negra flama: poesía antagonista en el estado español.

Vives en un pueblo pequeño de las Alpujarras. ¿Crees que el lugar donde resides te ayuda a escribir o podrías escribir lo mismo viviendo en otro sitio mucho más concurrido?

Para escribir da igual vivir en un cortijo abandonado en la sierra que en una habitación compartida en Hong Kong. Dependiendo de donde vivas cambiaran las historias, los sonidos, el estilo, el ritmo, el clima, las palabras, el paisaje, las miradas, las voces, los personajes… pero escribir lo puedes hacer en cualquier lugar, aunque estén cayendo bombas. Naturalmente mis escritos reflejan el lugar donde vivo y he vivido, no lo puedo evitar.

En otro orden de cosas, ¿qué opinión te merecen las redes sociales y su relación con el mundo de la literatura actualmente?

Internet me interesa como una gran biblioteca, como un lugar donde buscar información, música, libros, cine, ideas…. Las redes sociales, facebook en mi caso, las utilizo como una herramienta más para conocer lo que se vive y respira y escribe por ahí afuera. Hay mucha basura, mucha estupidez e ignorancia, y mucho negocio y muchas mentiras, pero también hay historias interesantes.

En tu blog sueles hablar de todas las pequeñas editoriales que vas conociendo. En ese sentido, ¿qué opinión te merece la explosión de pequeños sellos editoriales vinculados a la edición de poesía?

Me gustan mucho todas las historias que están al margen de la historia oficial, de la historia de los ganadores. Me gusta la gente que se lo curra con pasión, que apuesta por una literatura combativa, de calidad, diferente, y por eso me gustan todas esas editoriales pequeñas, con menos proyección que un cinexin, pero que rompen la uniformidad, el aburrimiento, la opinión general, la grisura, el monopolio de las grandes editoriales, la literatura concebida como un gran negocio. Son necesarias, imprescindibles y no solo para la literatura o la poesía.

En relación a lo anterior, ¿crees que han aumentado los lectores de poesía o que tan solo se publican muchos más libros de este género?

Creo que se lee poco. Y poesía todavía menos.

Conocemos de primera mano tu aversión a los recitales y saraos poéticos. ¿Has participado alguna vez en un recital público?

No. Recito fatal. Hablo en público fatal. Y además bebo demasiado en cualquier acto social.

En los últimos años, y a pesar de la distancia, han sido testigo de cómo ha ido creciendo el panorama poético de Jaén. Nuevos autores, nuevas editoriales, varios ciclos de recitales… ¿Qué te parece todo esto?

Cuando viví en Jaén la vida cultural era casi inexistente. Algunas cosas en la Universidad Popular, algún ciclo de cortometrajes o de cine documental (ciclos, por cierto a los que no iba casi nadie), algún concierto en La Alameda, El Cabrero en la Peña Flamenca, algo del teatro que montaba Juan del Arco y poco más. Nada de poesía, nada de literatura (bueno, alguna presentación de libros en el palacio Condestable Iranzo o las presentaciones de los ganadores del premios “Jaen de poesía”, y menos mal que existía la biblioteca y las librerías Metrópolis y Mimo), creo que no había ni feria del libro. Años más tarde volví por Jaén y Rakel Rodríguez empezaba con Literaturas de kiosko y con los recitales de Nos vemos en los bares. Han pasado algunos años y ahora veo que en Jaén hay una actividad poética increíble, ciclos de poesía (La Caja de Lot), nuevos poetas con historias que contar y que saben contarlo, teatro, fanzines, feria del libro, locales nuevos donde presentar libros… y Piedra Papel Libros, que no deja de sorprenderme por su capacidad de trabajo, sus colecciones, sus fanzines, su lucha, sus apuestas… Me gusta Jaén, no se por qué, pero me gusta, y me gusta mucho más con toda esa actividad cultural que se respira. Y me gusta que existan editoriales como Piedra Papel Libros. Le dan otro color a la ciudad, a los bares, a las plazas, a la gente.

Para ir acabando, nos gustaría que nos recomendases tres autores o autoras jóvenes de poesía que te gusten.

Iván Rojo, Pedro César A. Verde, Lara Moreno.

¿Cuál es el mejor libro que has leído en el último año?

De los libros que leí el año pasado tengo un gran recuerdo de Los últimos de Paco Cerdá (editado por Pepitas de Calabaza) e Historias desde la cadena de montaje, de Ben Hamper (editado por Capitan Swing). No me canso de recomendarlos. Ahora mismo estoy leyendo al poeta Fermín Herrero y me gusta. Y estoy releyendo el teatro de Rodrigo García y me parece cañero, divertido, original y que se puede leer como poesía.

Por último, queremos que te mojes. ¿Qué poemario te ha gustado más de la colección Caja de Formas?

El siguiente que editéis.

Entrevistas a nuestros autores: Damián Cordones

Buenas tardes, Damián. Proseguimos contigo esta serie de entrevistas a los autores de Piedra Papel Libros que iniciamos hace unas semanas con Joaquín Fabrellas. Metiéndonos en materia, La hemorragia de Constanza es tu primer libro de relatos. ¿Qué tal tu incursión en el género?

Escribo cuentos desde hace mucho tiempo, es lo primero que empecé a hacer. Creo que es un género complicado en el que resulta muy difícil hacer algo que valga la pena; encontrar una voz y romper con las estructuras narrativas estándar. En el cuento estas son más evidentes. A veces creemos estar haciendo historias nuevas porque los personajes están en sitios diferentes haciendo cosas diferentes y hablando sobre cosas diferentes, pero la voz que nos lo cuenta es la misma voz familiar de siempre recorriendo también la mismas estructuras de siempre. De esta manera, mientras se lee, uno tiene la sensación de haber hecho ya ese viaje. En el cuento es más fácil evidenciar nuestras carencias.

Tus libros anteriores son de ciencia ficción y tus lectores seguramente se hayan familiarizado con ese universo tan particular que has ido construyendo a lo largo de tus últimas novelas. ¿Cómo crees que recibirán este libro de relatos teniendo en cuenta el gran cambio que supone con respecto a tus anteriores obras?

Yo creo que, al fin y al cabo, cualquiera que haya leído algo mío y vuelva a hacerlo, ya ha comprendido que lo que va a encontrar tiene más que ver con la obsesión por algunos temas y cierta manera de hacer las cosas, que con convenciones de género. Para mí la ciencia ficción no es más que una etiqueta, y como todas las etiquetas, en cuanto se les exige un poco acaban siendo vacuas y sin significado.

<<En el cuento es más fácil evidenciar nuestras carencias>>

No obstante, a pesar del cambio de registro tus personajes parecen estar tocados por el mismo halo de mágica y oscura extrañeza de siempre. ¿Hasta qué punto has bebido de tus narraciones anteriores para poner en pie estos relatos tan poco convencionales?

Lo cierto es que los relatos de La hemorragia de Constanza son anteriores a todo lo publicado hasta ahora. Yo creo que en literatura,  si uno es mínimamente fiel a sí mismo, los personajes, el ámbito, la atmósfera y todo lo que rodea una historia, acaban contaminándose de manera recíproca. De hecho, precisamente esa palabra, la palabra “halo”, representa en gran media qué es lo que yo entiendo por literatura. Una narración con aureola, un juego nimbado.

   <<Para mí la ciencia ficción no es más que una etiqueta>>

En un plano más personal, tus primeros libros fueron autopublicados. ¿Te importaría contarnos qué tal ha sido tu experiencia con la autopublicación?

La experiencia de la autopublicación está siendo fantástica. He conocido a mucha gente de la que he aprendido y sigo aprendiendo mucho. He hecho muy buenos amigos, más allá del mundo de los libros. Espero seguir autopublicando en el futuro.

Cambiando de tema, y aprovechando que se acerca el fin de año, ¿podrías decirnos cuál ha sido el libro que has leído que más te ha gustado en 2017?

Me quedo con Ciclonopedia. Complicidad con materiales anónimos, de Reza Negarestani.

<<La experiencia de la autopublicación está siendo fantástica>>

¿Qué autores han influido más en tu obra?

La lista podría ser interminable, así que diré El castillo, de Kafka. El misterio y el influjo de esa historia me parecen infinitos.

¿Podrías recomendarnos algunos autores de ciencia ficción contemporáneos de tu generación?

Recomiendo la novela New Mynd, de Colectivo Juan de Madre.

Finalmente, nos gustaría que nos contaras en qué proyectos literarios andas metido últimamente.

Llevo un tiempo escribiendo una novela que me mantendrá ocupado durante al menos un par de años más. Es un texto muy ambicioso en el que tengo puesta una ilusión enorme. Al mismo tiempo estoy revisando un par de textos que, si todo marcha bien, espero que sean publicados el año que viene.

http://www.damiancordones.com/

Entrevistas a nuestros autores: Joaquín Fabrellas

24204973_10156014281687728_1182366729_nPiedra Papel Libros: Buenos días, Joaquín. Iniciamos contigo esta serie de entrevistas a los autores de Piedra Papel Libros. No hay nada que huya rompió con casi diez años de silencio editorial, ¿cómo viviste ese largo periodo de creación y mutismo?

Joaquín Fabrellas: Bueno, parece una desgracia, pero en el fondo, no es tal, me dio tiempo para preparar el libro No hay nada que huya de una forma lenta y ordenada, revisando las referencias y remodelando ciertas asperezas. Incluso cuando he vuelto a releerlo había cosas que me parecían imperdonables. Además, fui preparando otros temas que se publicarían más tarde.

El silencio siempre es un buen momento para repensar tu estrategia, para definir dónde te encuentras. Nunca dejé de escribir, continué publicando artículos, reseñas y críticas literarias.

“El silencio siempre es un buen momento
para repensar tu estrategia,
para definir dónde te encuentras”

PPL: No hay nada que huya es un libro cuyo sujeto poético parece confundirse con el ecosistema natural, y también simbólico, en el que se desenvuelve el mismo. Difuminar las líneas del sujeto poético tal y como tú lo haces en esta obra nos seduce especialmente. ¿Puedes ampliarnos algo más sobre este tema?

JF: Sí, No hay nada que huya surge desde una naturaleza liminar. Hoy ya no existe la naturaleza, existe eso a lo que le ha dado a todo el mundo por ir, ahora ya son sitios visitables por todos. Yo desde pequeño siempre tuve una relación muy estrecha con lo natural, me crié en un pueblo de  la Sierra de Segura, y muchas de las imágenes del libro están sacadas de esa infancia, recuerdo cómo se acercaban los jabalíes al pueblo y cómo los ciervos nos miraban a los niños que jugábamos en el patio de la escuela, muy serios y distantes, y de ahí viene mi obsesión con los insectos, con las criaturas que habitan un submundo que de forma tan irresponsable, no damos importancia. Por  lo tanto la naturaleza de No hay nada que huya es una naturaleza olvidada, recreada por el discurso poético, es un canto de rechazo de lo urbano, una especie del beatus ille horaciano. Traté de dar una nueva significación a lo natural desde la semántica lírica.

PPL: Sergio R. Franco cierra la reseña de tu libro publicada en Paraíso diciendo que «No hay nada que huya de Joaquín Fabrellas es un libro de lectura altamente recomendable para aquellos lectores que no temen enfrentarse con un lenguaje desconcertado y desconcertante». ¿Crees que este tipo de lenguaje, desconcertado y desconcertante, al que alude Sergio, exige un lector que, aparte de valiente, sea avezado?

JF: Toda poesía requiere un lector avezado, el lector de poesía se enfrenta tarde o temprano con la necesidad de enunciar su propia realidad que se ha escindido de sus lecturas poéticas, de otra forma, no puede ser. Hay una poesía comprometida que precisa lectores conscientes, otra cosa es la poesía de superventas, pero eso ya no es poesía, se pongan como se pongan, porque la única excusa de la existencia de la poesía es que sea buena, y por lo tanto, para hacerla, debes ser fiel a ti mismo. No hablar de tópicos ni lugares manidos. La poesía por otra parte, es asombro, es desconcierto. Se hace con el tiempo y desde el tiempo.

PPL: Afortunadamente, en estos últimos años hemos visto cómo has vuelto a publicar con asiduidad. ¿Cómo has vivido este periodo de actividad, y visibilidad, ligado a la publicación de tus tres últimos libros?

JF: Ha sido producto de la casualidad y ha respondido de forma irregular a una serie de requerimientos poéticos: República del aire fue una oportunidad de publicar en una editorial grande, la plaquette Clara incertidumbre responde a mi deuda con la poesía medida y acentual, y Metal fue mi puesta de largo después de unos años trabajando el poema filosófico, fruto de mis lecturas de Cioran, Nietzsche o Daumal; además de eso he terminado una novela y he avanzado bastante en  mis estudios de tesis, publicando numerosos artículos sobre Aníbal Núñez, Ferrer Lerín, Fernández Rojano o Manuel Lombardo. Como dije antes, nunca he dejado de escribir, la publicación de lo escrito, siempre es algo secundario que entiendo en la madurez.

“otra cosa es la poesía de superventas,
pero eso ya no es poesía, se pongan como se pongan, porque la única excusa de la existencia de la poesía es que sea buena”

Portada No hay nada que huya

PPL: Sabemos cuáles son tus influencias poéticas y aquellas de las que bebiste para enfrentar la escritura de No hay nada que huya, pero nos gustaría que nos recomendaras alguna de tus últimas lecturas; no importa el género.

JF: Lo que tengo encima de la mesa, treinta y tres libros alcanzo a contar (solo leo ensayo y poesía), la novela me aburre, excepto la de determinados autores que no abundan del tipo de Salvador Elizondo, Nabokov, Vila-Matas, o Ferrer Lerín novelista. Lo demás es basura. En el escritorio tengo un ensayo sobre Antonio Machado, otro de Gil de Biedma, sus ensayos completos, El pie de la letra, siempre ha sido un referente intelectual, y Hiela sangre de Ferrer Lerín, cuyo estudio estoy terminando después de unos meses.

Recomendaría con vehemencia los Ensayos de Eliot, La aventura sin fin, son de una precisión intelectual insólita en la actualidad, no son nada pretenciosos, frente a la morralla mediática de autores de autoayuda que se las dan de intelectuales.

También recomendaría David Foster Wallace, lo leí este verano en inglés (detesto las traducciones), y tiene uno de los mejores cuentos que he leído en mi vida: «Datum Centurio».

“la novela me aburre, excepto la de determinados autores
que no abundan del tipo de Salvador Elizondo,
Nabokov, Vila-Matas, o Ferrer Lerín novelista”

PPL: En otro orden de cosas, ¿qué opinión te merece la progresiva espectacularización de los oficios literarios a raíz del boom de las redes sociales y las nuevas tecnologías de la información? ¿Es posible afrontar proyectos de peso en un contexto creativo en el que el autor se ve cada vez más involucrado en la promoción de su propia obra?

JF: Basura. Las redes sociales solo nos han hecho más tontos, desesperadamente tontos y arrogantes, y además pensando que tu opinión le puede importar a los demás. Toda demostración televisiva o en las redes sociales de ciertos autores me parece denigrante; lo decía mi querido José Viñals, que siempre diferenciaba entre la poesía y la literatura, consideraba a esta última como una prostitución del arte, todo aquello que se hace en función de las ventas o de cara a la galería pierde valor. En poesía además lo íntimo, el descanso, el sosiego son fundamentales para escribir bien.

En cuanto a que el autor se promocione, parece que es la única salida con la explosión que ha habido de editoriales en los últimos años, todo lo que pueda hacer con su obra, bienvenido sea, pero tendríamos que pensar en lo que publicamos, parece que es una obligación, y nada de eso, a veces estamos mejor calladitos.

PPL: ¿En qué proyectos literarios estás trabajando actualmente?

JF: Mis estudios de tesis que cada vez se ramifican más. Y poesía, he escrito tres poemas de larga extensión desde verano, y aún los estoy trabajando en cuanto a la métrica, las sílabas, los acentos y la musicalidad de los pies métricos, creo que si sigo así los tendré en unos años. No me gusta trabajar rápido.

“Las redes sociales solo nos han hecho más tontos,
desesperadamente tontos y arrogantes, y además pensando
que tu opinión le puede importar a los demás”

PPL: Finalmente, y sin ánimo de meterte en un brete, qué libro de los publicados hasta ahora en la colección Caja de Formas te ha gustado más.

JF: Joder, qué difícil. Todos tienen su aquel, me gustan mucho todos, con sus diferencias, pero, sobre todo temáticas. Diría que los de Lombardo porque es un autor consagrado y maduro, siempre nos enseña a los que vamos detrás de él. El de Ángel Rodríguez aún no lo he leído pero seguro que llegará a consolidar su voz poética.

Nuestros autores: Mario Andrés Candelas

Mario Andrés-Candelas (Madrid, 1982) es Educador Social, Licenciado en Pedagogía y Máster de Estudios Avanzados en Pedagogía por la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional y personal ha estado ligada a la infancia desde hace más de 15 años. En este tiempo ha participado en diversas entidades sociales de la Comunidad de Madrid, en el ámbito de la educación social y también de la educación escolar. Ha pasado periodos de tiempo en Lima (Perú) y en Sincelejo (Colombia), donde ha trabajado con infancia y, también, en el ámbito de la educación universitaria. Sus investigaciones y publicaciones se centran en la infancia desde un enfoque de derechos, la participación y el protagonismo infantil, la infancia en situaciones de riesgo, exclusión y explotación, las desigualdades en educación, los procesos de segregación escolar y en la construcción de procesos de inclusión educativa. Actualmente trabaja como orientador en educación secundaria y como profesor asociado en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.