Ángel Rodríguez en Baldosas Amarillas

Os dejamos con la entrevista que Isabel Tejada ha realizado a nuestro autor, Ángel Rodríguez, en su programa de Uniradio Jaen. La entrevista coinicide con la reciente publicación de su libro Pequeñas canciones para un circo mudo (Piedra Papel Libros, 2017), sexto título de nuestra colección de poesía, Caja de Formas.

Enlace:
http://uniradio.ujaen.es/programas/baldosas-amarillas/noticias/baldosas-amarillas-28

Seis piezas de Pequeñas canciones para un circo mudo, de Ángel Rodríguez

Portada
*
El circo,
la vida.
El circo…
El circo soy yo.
*
Cuando la vi muerta,
no parecía tan bajita.
Quizá nos alargue la muerte.
*
Al trapecista le han cortado una pierna.
Mira la cuerda y tiende
su zapato en ella.
*
Cuando acaba la función,
los abalorios de la mujer serpiente
caen bajo la cama
como la piel del fracaso.
*
Si el amor cabe en estos cuerpos,
la esperanza también.
*
Aguantar como azada olvidada al sol.

Entrevistas a nuestros autores: Joaquín Fabrellas

24204973_10156014281687728_1182366729_nPiedra Papel Libros: Buenos días, Joaquín. Iniciamos contigo esta serie de entrevistas a los autores de Piedra Papel Libros. No hay nada que huya rompió con casi diez años de silencio editorial, ¿cómo viviste ese largo periodo de creación y mutismo?

Joaquín Fabrellas: Bueno, parece una desgracia, pero en el fondo, no es tal, me dio tiempo para preparar el libro No hay nada que huya de una forma lenta y ordenada, revisando las referencias y remodelando ciertas asperezas. Incluso cuando he vuelto a releerlo había cosas que me parecían imperdonables. Además, fui preparando otros temas que se publicarían más tarde.

El silencio siempre es un buen momento para repensar tu estrategia, para definir dónde te encuentras. Nunca dejé de escribir, continué publicando artículos, reseñas y críticas literarias.

“El silencio siempre es un buen momento
para repensar tu estrategia,
para definir dónde te encuentras”

PPL: No hay nada que huya es un libro cuyo sujeto poético parece confundirse con el ecosistema natural, y también simbólico, en el que se desenvuelve el mismo. Difuminar las líneas del sujeto poético tal y como tú lo haces en esta obra nos seduce especialmente. ¿Puedes ampliarnos algo más sobre este tema?

JF: Sí, No hay nada que huya surge desde una naturaleza liminar. Hoy ya no existe la naturaleza, existe eso a lo que le ha dado a todo el mundo por ir, ahora ya son sitios visitables por todos. Yo desde pequeño siempre tuve una relación muy estrecha con lo natural, me crié en un pueblo de  la Sierra de Segura, y muchas de las imágenes del libro están sacadas de esa infancia, recuerdo cómo se acercaban los jabalíes al pueblo y cómo los ciervos nos miraban a los niños que jugábamos en el patio de la escuela, muy serios y distantes, y de ahí viene mi obsesión con los insectos, con las criaturas que habitan un submundo que de forma tan irresponsable, no damos importancia. Por  lo tanto la naturaleza de No hay nada que huya es una naturaleza olvidada, recreada por el discurso poético, es un canto de rechazo de lo urbano, una especie del beatus ille horaciano. Traté de dar una nueva significación a lo natural desde la semántica lírica.

PPL: Sergio R. Franco cierra la reseña de tu libro publicada en Paraíso diciendo que «No hay nada que huya de Joaquín Fabrellas es un libro de lectura altamente recomendable para aquellos lectores que no temen enfrentarse con un lenguaje desconcertado y desconcertante». ¿Crees que este tipo de lenguaje, desconcertado y desconcertante, al que alude Sergio, exige un lector que, aparte de valiente, sea avezado?

JF: Toda poesía requiere un lector avezado, el lector de poesía se enfrenta tarde o temprano con la necesidad de enunciar su propia realidad que se ha escindido de sus lecturas poéticas, de otra forma, no puede ser. Hay una poesía comprometida que precisa lectores conscientes, otra cosa es la poesía de superventas, pero eso ya no es poesía, se pongan como se pongan, porque la única excusa de la existencia de la poesía es que sea buena, y por lo tanto, para hacerla, debes ser fiel a ti mismo. No hablar de tópicos ni lugares manidos. La poesía por otra parte, es asombro, es desconcierto. Se hace con el tiempo y desde el tiempo.

PPL: Afortunadamente, en estos últimos años hemos visto cómo has vuelto a publicar con asiduidad. ¿Cómo has vivido este periodo de actividad, y visibilidad, ligado a la publicación de tus tres últimos libros?

JF: Ha sido producto de la casualidad y ha respondido de forma irregular a una serie de requerimientos poéticos: República del aire fue una oportunidad de publicar en una editorial grande, la plaquette Clara incertidumbre responde a mi deuda con la poesía medida y acentual, y Metal fue mi puesta de largo después de unos años trabajando el poema filosófico, fruto de mis lecturas de Cioran, Nietzsche o Daumal; además de eso he terminado una novela y he avanzado bastante en  mis estudios de tesis, publicando numerosos artículos sobre Aníbal Núñez, Ferrer Lerín, Fernández Rojano o Manuel Lombardo. Como dije antes, nunca he dejado de escribir, la publicación de lo escrito, siempre es algo secundario que entiendo en la madurez.

“otra cosa es la poesía de superventas,
pero eso ya no es poesía, se pongan como se pongan, porque la única excusa de la existencia de la poesía es que sea buena”

Portada No hay nada que huya

PPL: Sabemos cuáles son tus influencias poéticas y aquellas de las que bebiste para enfrentar la escritura de No hay nada que huya, pero nos gustaría que nos recomendaras alguna de tus últimas lecturas; no importa el género.

JF: Lo que tengo encima de la mesa, treinta y tres libros alcanzo a contar (solo leo ensayo y poesía), la novela me aburre, excepto la de determinados autores que no abundan del tipo de Salvador Elizondo, Nabokov, Vila-Matas, o Ferrer Lerín novelista. Lo demás es basura. En el escritorio tengo un ensayo sobre Antonio Machado, otro de Gil de Biedma, sus ensayos completos, El pie de la letra, siempre ha sido un referente intelectual, y Hiela sangre de Ferrer Lerín, cuyo estudio estoy terminando después de unos meses.

Recomendaría con vehemencia los Ensayos de Eliot, La aventura sin fin, son de una precisión intelectual insólita en la actualidad, no son nada pretenciosos, frente a la morralla mediática de autores de autoayuda que se las dan de intelectuales.

También recomendaría David Foster Wallace, lo leí este verano en inglés (detesto las traducciones), y tiene uno de los mejores cuentos que he leído en mi vida: «Datum Centurio».

“la novela me aburre, excepto la de determinados autores
que no abundan del tipo de Salvador Elizondo,
Nabokov, Vila-Matas, o Ferrer Lerín novelista”

PPL: En otro orden de cosas, ¿qué opinión te merece la progresiva espectacularización de los oficios literarios a raíz del boom de las redes sociales y las nuevas tecnologías de la información? ¿Es posible afrontar proyectos de peso en un contexto creativo en el que el autor se ve cada vez más involucrado en la promoción de su propia obra?

JF: Basura. Las redes sociales solo nos han hecho más tontos, desesperadamente tontos y arrogantes, y además pensando que tu opinión le puede importar a los demás. Toda demostración televisiva o en las redes sociales de ciertos autores me parece denigrante; lo decía mi querido José Viñals, que siempre diferenciaba entre la poesía y la literatura, consideraba a esta última como una prostitución del arte, todo aquello que se hace en función de las ventas o de cara a la galería pierde valor. En poesía además lo íntimo, el descanso, el sosiego son fundamentales para escribir bien.

En cuanto a que el autor se promocione, parece que es la única salida con la explosión que ha habido de editoriales en los últimos años, todo lo que pueda hacer con su obra, bienvenido sea, pero tendríamos que pensar en lo que publicamos, parece que es una obligación, y nada de eso, a veces estamos mejor calladitos.

PPL: ¿En qué proyectos literarios estás trabajando actualmente?

JF: Mis estudios de tesis que cada vez se ramifican más. Y poesía, he escrito tres poemas de larga extensión desde verano, y aún los estoy trabajando en cuanto a la métrica, las sílabas, los acentos y la musicalidad de los pies métricos, creo que si sigo así los tendré en unos años. No me gusta trabajar rápido.

“Las redes sociales solo nos han hecho más tontos,
desesperadamente tontos y arrogantes, y además pensando
que tu opinión le puede importar a los demás”

PPL: Finalmente, y sin ánimo de meterte en un brete, qué libro de los publicados hasta ahora en la colección Caja de Formas te ha gustado más.

JF: Joder, qué difícil. Todos tienen su aquel, me gustan mucho todos, con sus diferencias, pero, sobre todo temáticas. Diría que los de Lombardo porque es un autor consagrado y maduro, siempre nos enseña a los que vamos detrás de él. El de Ángel Rodríguez aún no lo he leído pero seguro que llegará a consolidar su voz poética.

Ya a la venta Pequeñas canciones para un circo mudo, de Ángel Rodríguez

Cuando acaba la función,
los abalorios de la mujer serpiente
caen bajo la cama
como la piel del fracaso.

Ángel Rodríguez, Pequeñas canciones para un circo mudo
(Piedra Papel Libros. Jaén: 2017)

***

Nuestra colección de poesía, Caja de Formas, que estará compuesta de diez títulos, se hace mayor. Con Pequeñas canciones para un circo mudo, de Ángel Rodríguez, llegamos al sexto título de los diez de la serie.

Pequeñas canciones para un circo mudo es un poemario sobrio, de un simbolismo contenido y trasparente, pespunteado de metáforas muy visuales, ásperas y bellas, a través de las cuales Ángel Rodríguez compone un libro muy distinto a sus anteriores poemarios.

A partir de hoy ya se puede pedir por correo electrónico a piedrapapellibros@gmail.com Como siempre, no hay gastos de envío y se puede realizar el pago vía PayPal o ingreso/transferencia bancaria. Por otro lado, el libro irá llegando poco a poco a nuestros puntos de venta habituales.

Os pasamos algunos datos de la presente edición:

Título: Pequeñas canciones para un circo mudo.
Autor: Ángel Rodríguez López.
ISBN: 978-84-947795-2-7
Caja de Formas, nº 6
Cubierta: Plastificada mate. Cartulina estucada 240 gramos. Con solapas.
Tripa: Papel ahuesado 90 Gr.
Alzado: Fresado.
Medidas: 195 mm. x 117 mm.
Páginas: 87.
Precio: 6 €
2017

***

Ángel Rodríguez López (Jaén, 1982), actualmente desempeña su labor de logopeda dentro del campo de la neurología.

Su obra ha sido incluida en las siguientes antologías: Poetas de Jaén (UJA, 2008), Puta poesía (Luces de Gálibo, 2010), Voces del extremo (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2011), 65 Salvocheas (Quorum, 2011), Negra flama: poesía antagonista en el estado español (CNT Jaén, 2013), Ventanas con lupa (Luneados, 2015), Homenaje a Diego Medina (Ayuntamiento de Málaga, 2016).  Sus poemas han aparecido en varias publicaciones de la editorial independiente Ediciones RaRo, en los números 24 y 25 de La hamaca de lona (2009) y en el Proyecto Genoma Poético (2014).

Su primer libro aparece en el año 2011, Poesía para perdedores (Monosabio), el se gundo vio la luz en 2014, Nombres escritos en la corteza de los árboles (La Isla de Siltolá). En 2015 publica La Gabia (Maolí).

Es colaborador del blog Nueva Gomorra, donde publica con asiduidad. También es organizador del ciclo poético La Caja de Lot junto a Juan Cruz, Sergio R. Franco y Yolanda Ortiz.

Avance de novedades | Pequeñas canciones para un circo mudo

Promo

Llevamos unas semanas anunciando novedades y no queríamos acabar el año sin sacar otro título más de nuestra colección de poesía, Caja de Formas. Finalmente, desde Piedra Papel Libros nos complace anunciar que esta misma semana hemos enviado a imprenta Pequeñas canciones para un circo mudo, de Ángel Rodríguez. Dentro de quince días estará listo para venta directa y distribución a nuestros puntos de venta.

¡Avanti PPL!

Las voces indomables, de Manuel Lombardo Duro, ya a la venta en librería Metrópolis de Jaén

Las voces indomables, último libro de Manuel Lombardo Duro, y quinto título de nuestra colección de poesía, Caja de Formas, ya está a la venta en Jaén en librería Metrópolis, ubicada en el número 17 de la calle Cerón.

Para consultar las características técnicas de la presente edición, os aconsejamos visitar nuestro catálogo:
https://piedrapapellibros.com/nuestro-catalogo/

También os recomendamos la lectura de la reseña sobre el libro elaborada por Joaquín Fabrellas:
http://lobelloylodificil.blogspot.com.es/2017/06/manuel-lombardo-duro.html

5 poemas de Las voces indomables, de Manuel Lombardo Duro

Portada

EVASIÓN

Un día
tú descubres
que nunca serás el gran poeta
que siempre habías soñado,
y ya no quieres ser
ni aparentar
ninguna otra cosa.

Contra los días negros
y la pasión nihilista
que sobre ti se ciernen,
mantén la dignidad,
siente la desnuda vergüenza
de ser tan sólo nadie,
la callada alegría
de ser menos que nada.

Que no te falte nunca
tu diaria evasión
de risa y rabia.

FÍSICA

De modo
que no hay muerte ni vida,
sólo pánico y terror.
De forma
que todo lo produce
la física del miedo.

Ahora resulta
que todo cuanto existe
es policía.

ZOOLÓGICO

A veces gobernar
es repartir dolor,
dice el Ministerio de Justicia
en diciembre del año 2012
en un país llamado España,
y se queda tan fresco.

No hay tiranos imbéciles,
sino cretinos que les votan
y mamporreros excelentes
que gorronean sin descanso.

Sin todos ellos juntos,
el mundo sería tan aburrido
como un zoológico sin hienas.

PRECISIÓN

Destruye
ahora mismo
la tiranía y el horror
que pesan sobre tu alma.

Levanta
con tu espíritu y tus manos
el misterio y la belleza
que quieres contemplar.

VOLO

Acaso ser
simplemente sólo sea
permanecer en el amor,
orientar el vivir
hacia la existencia
más propia y más veraz,
ser imposible y lejanía.

Amor es ser,
perder y perderse,
estar perdido,
no encontrar nunca
la muerte ni la vida,
vivir fuera del hombre,
sobrepasar lo humano.