Piedra Papel Libros publica “Hartémonos de amor ya que no podemos hartarnos de pan”, de Layla Martínez

Cubierta Portada

Hartémonos de amor ya que no podemos hartarnos de pan.

Layla Martínez Vicente (Madrid, 1987).

Colección Libros del Borde, nº 1

210 mm x 148 mm

20 páginas

Cubierta color cartoné 220 gramos.

Papel ahuesado 80 gramos.

Alzado de doble grapado.

Precio: 2€

Pedidos librerías, distribuidoras y particulares:

piedrapapellibros@gmail.com

Hartémonos de amor ya que no podemos hartarnos de pan es un paseo estimulante e instructivo por la historia que emerge del vínculo entre el movimiento libertario y la lucha por los derechos sexuales y reproductivos. Una conexión, sin duda fructífera, que ejemplifica la incuestionable capacidad de intervención política del anarquismo durante el último tercio del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Finalmente, la autora repasa las estrategias de control y disciplinamiento de los cuerpos con las que opera el Poder, planteando al mismo tiempo una serie de propuestas que contribuyen a rearmar el argumentario teórico-práctico del movimiento libertario en relación al tema; algo que se antoja imprescindible en un marco político regresivo como el actual.

LAYLA MARTÍNEZ (Madrid, 1987) es licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y graduada en Sexología por la Universidad de Alcalá de Henares. Trabaja como sexóloga en un centro social de Madrid y colabora habitualmente en distintas publicaciones, como Diagonal o Culturamas. Sus artículos sobre el control social y los dispositivos de disciplinamiento de los cuerpos y la sexualidad han aparecido en revistas como Estudios o Presencia Humana Magazine. Su primer poemario, titulado El libro de la crueldad, fue publicado en 2012, y actualmente se encuentra acabando el segundo. Ha realizado labores de edición y traducción para distintos fanzines y publicaciones alternativas y sus poemas se han recogido en diferentes antologías en España, México, Venezuela, Rumanía y Estados Unidos. Su blog es http://vidadeperrxs.blogspot.com.es/

La historia de Jack London es una historia llena de sombras

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La historia de Jack London es una historia llena de sombras. Mi traducción de uno de sus relatos, “El mexicano”, me hizo investigar a un personaje que hasta entonces era desconocido para mí, y que probablemente siempre lo siga siendo. Su biografía está llena de datos que se desconocen, de episodios oscuros, de acontecimientos no del todo claros. El primero de ellos se produce ya con su nacimiento. Su madre, espiritista de profesión, se queda embarazada de un astrólogo ambulante, pero London nunca conocerá a su padre. Cuando intente ponerse en contacto con él años más tarde, la única respuesta que recibirá será una carta en la que el astrólogo le negaba la paternidad y afirmaba que era impotente durante la época en que conoció a su madre.

Las sombras perseguirían a London durante toda su vida. Educado a sí mismo en una biblioteca pública, El escritor trabajará desde muy pronto, sin ni siquiera haber acabado la educación obligatoria. La necesidad le llevará de un trabajo a otro, en condiciones cada vez peores y sometido a una explotación creciente. A los veinte años ya ha trabajado como peón en centales eléctricas, en la construcción del ferrocarril, en envasadoras, en cadenas de montaje, en buques mercantes. Las dieciocho horas de trabajo diario están agotándole y pronto le harán alcanzar el límite. En 1894 decide unirse a la Kelly´s Insutrial Army, una marcha de parados que se dirigía a Washington para protestar contra el gobierno. Después de aquello, comprenderá que no puede volver a su vida anterior. Durante más de un año, recorrerá Estados Unidos como vagabundo, durmiendo en los trenes y comiendo de lo que era capaz de encontrar.

A partir de ese momento, la biografía de London comienza a dar tumbos y saltos, y los episodios oscuros son cada vez más frecuentes. El 25 de julio de 1897, zarpa en un barco que le llevará hasta el Yukón, en Alaska, para unirse a la fiebre del oro. Durante meses, London tratará de arrancarle a la tierra una de esas pepitas capaz de rescatarle de los trabajos agotadores, de las jornadas interminables, de la explotación extrema, de la miseria. Sin embargo, las condiciones de vid pronto empezarán a pasar factura a la salud de London. Sin dinero y sin apenas medios para subsistir, el escritor contrae el escorbuto como consecuencia de su pésima alimentación. El rostro se le llena de yagas, sufre dolores constantes y las encías se le hinchan y ennegrecen hasta hacerle perder cuatro dientes delanteros. A punto de morir, London es recatado por un sacerdote, una especie de misionero que se ocupa de los buscadores de oro que enferman y mueren a decenas en medio de una Alaska hostil e inhóspita.

London vuelve a su Oakland natal. Allí le espera Bess Maddern, con la que se casará el 17 de abril de 1900. Precisamente ese matrimonio será otro de los agujeros en la biografía de London, otra de las muestras de la compleja personalidad del escritor. Bess había permanecido al círculo de amistades de London desde hacía muchos años, pero nunca había estado enamorado de ella. De hecho, era contrario a la idea de casarse por amor, ese tipo de forma romántica de pensar le parecía una estupidez. Se debía contraer matrimonio con alguien que fuese capaz de proporcionar hijos sanos y fuertes. Para London, la motivación no estaba en una cuestión racial, sino en algo que tenía que ver con una especie de responsabilidad con la especie. El escritor mantuvo durante toda su vida un compromiso muy importante con las ideas socialistas, pero ello no le impedirá creer en ciertas tesis darwinistas que por aquel entonces empapaban a prácticamente todas las ideologías. London posaría muy orgulloso con sus hijas en todas las fotos, pero el matrimonio sería un desastre. De hecho, algunos biógrafos hablan incluso de episodios de malos tratos por parte del escritor.

Las sombras de su biografía le acompañarían hasta su muerte, con solo cuarenta años. Con la salud maltratada por los años de miseria, vagabundeo y explotación, London sufría dolores constantes que le obligaban a ingerir grandes dosis de morfina. En una de esas ocasiones, superó la dosis que su cuerpo podía aguantar y falleció. Siempre se ha especulado con la posibilidad de que fuese un suicidio, aunque nunca podrá saberse. Supongo que es otra arista más en un personaje lleno de ellas. En alguien que seguramente nunca llegaremos a conocer del todo.

Layla Martínez

http://vidadeperrxs.blogspot.com.es/2014/05/la-historia-de-jack-london-es-una.html

Se cancela la presentación de “El mexicano”

Invitacion

Por motivos de fuerza mayor, lamentamos comunicar la cancelación de la presentación de El mexicano que habíamos organizado para este miércoles. Se aplaza sine die.

Sentimos las molestias ocasionadas a todos aquellos que habíais hecho un hueco en vuestra agenda para asistir a la misma y agradecemos públicamente la comprensión de la CNT jienense, que había cedido con gusto su local para la realización del acto.

Presentación de “El mexicano” en Jaén

Invitación

El próximo 14 de mayo, miércoles, a las 21:00, se realizará la presentación de El mexicano, de Jack London, recientemente editada por Piedra Papel Libros. Contaremos con la presencia de su traductora, Layla Martínez.

El acto se realizará en el local de CNT-Jaén, ubicado en el número 3 de la calle Los Ángeles, junto a la Escuela de Artes y Oficios. Tras la presentación, podremos tomar unas cervezas y refrescos para apoyar la autogestión del SOV de Jaén de la CNT.

Estáis invitados. Seguro que lo pasamos bien.

Nuestros autores: Jack London

Jack-London

Jack London: un yanqui en la Revolución Mexicana.

En 1914, muchas cosas pasan en México. La coalición de fuerzas que se alzaron contra Victoriano Huerta, victimario de Francisco I. Madero, están cerca del triunfo, y las tropas norteamericanas está aposentadas en Veracruz. El país arde. Y ocurre algo más: llega a estas tierras uno de los grandes narradores norteamericanos del momento, el exitosísimo Jack London (La llamada de la selva, Colmillo Blanco), que se dispone a cumplir con su otra vocación, la de reportero.

Su vida estuvo marcada por la aventura y la improvisación; había sido vagabundo, no pocas veces pisó la cárcel, se entusiasmó con la fiebre del oro de finales del siglo XIX, en Klondike, en el Yukón, Canadá, de donde contrajo escorbuto, pero en donde encontró el ambiente propicio para inspirar su obra.

Contradictorio y apasionado en sus filias y sus fobias, London era un socialista convencido que no tardó en sentir el magnetismo de la Revolución Mexicana, a la que dedicó, entre otros textos, uno de sus cuentos más famosos: “El mexicano”, la historia de un boxeador que financia el movimiento revolucionario con los puños.

Por eso, plausiblemente, fue que aceptó al encomienda de trasladarse a Veracruz y Tampico para fungir como corresponsal de guerra a cambio de un buen salario semanal provisto por el grupo mediático de William Randolph Hearst, dueño de la revista Collier’s para la que se pondrá a escribir, no sin amargura, el californiano.

La experiencia resulta frustrante. Fiel a una tradición muy norteamericana de escritores-aventureros, la que incluye por ejemplo a Ernest Hemingway y John Reed, otro visitante al México revolucionario, London pensaba que le tocaría cubrir el teatro bélico, es decir, darse un baño de adrenalina y ofrecer crónicas vertiginosas y emocionantes de la barbarie a sus compatriotas. Pero le tocó vivir en Veracruz, cuando la notable ciudad porteña estaba ocupada por los marines norteamericanos y quizás no había sitio más seguro y tranquilo en el país.

Sin batallas que cubrir, no experimentó experiencias más fuertes que la disentería. Con todo, dejó unas cuantas crónicas de notable valor testimonial, gracias sobre todo a un ojo para los hechos y una vividez en el retrato que no lo abandonaron jamás. El lector con suerte podrá dar con ellas en un volumen de esos que se encuentran de pronto en las mesas de saldos: México intervenido. Reportajes desde Tampico y Veracruz, 1914.

– Extraído de http://www.wikimexico.com/wps/portal/wm/wikimexico/artes/literatura/jack-london-un-yanqui-en-la-revolucion-mexicana

Nueva edición de “El mexicano”, de Jack London

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El mexicano, Jack London
Traducción de Layla Martínez
http://vidadeperrxs.blogspot.com.es/
Colección Cuentos Secuaces, nº 1
170 mm x 116 mm
68 páginas
Papel ahuesado 80 g.
Precio: 3,75 €

Contacto pedidos particulares, librerías y distribuidoras: piedrapapellibros@gmail.com

El mexicano es uno de los relatos más desconocidos de Jack London (1876-1916), sin duda uno de los autores de libros de aventuras más renombrados y artífice de obras maestras del género como Colmillo blanco o La llamada de la selva; novelas que ya en su día se convirtieron en auténticos best-sellers, procurándole una fama notable y ―todo hay que decirlo― considerables ingresos.

Un autor que, hay que recordarlo, nunca ocultó sus simpatías por el movimiento obrero y la ideología socialista, si bien es cierto que interpretada de una manera un tanto ambigua. Algo que contrasta con algunos episodios de su biografía, como su profundo odio racial hacia los chinos (por entonces una minoría muy relevante en los Estados Unidos) o los episodios de violencia marital que, debido a su reconocida misoginia, protagonizó durante sus dos matrimonios.

El relato que presentamos, publicado por primera vez en 1911, se inscribe en la serie de obras sociales del autor inglés, aunque a diferencia de otros cuentos como Guerra de clases o Revolución, El mexicano se caracteriza por su ritmo trepidante y el protagonismo unívoco de su personaje principal, el boxeador Felipe Rivera, que se transforma en el epígono de una lucha social que mitifica su violencia y augura un porvenir libertador.

De manera indirecta, El mexicano también es un retrato de la Revolución de ese país o al menos de un sector de ella. Efectivamente, el protagonista de la historia se integra en la organización que luego daría origen a la corriente revolucionaria, libertaria y anticlerical, liderada por los hermanos Flores Magón, quizá los mayores exponentes del anarquismo centroamericano y autores también de de una importante producción teórica que llama la atención por su radicalismo, pragmatismo y oportuna sencillez.

Para finalizar, queremos agradecer a Layla Martínez, traductora de esta nueva edición de Piedra Papel Libros, su especial dedicación al texto y las facilidades dadas para que esta empresa, el libro que tenéis en vuestras manos llegara a buen puerto.